Control Local: Cirugía y Radioterapia
El primer objetivo en la mayoría de los casos de cáncer de mama es la erradicación local del tumor. Gracias a los avances en técnicas quirúrgicas, el enfoque moderno es "menos es más", priorizando la conservación del tejido mamario sano sin comprometer la seguridad oncológica de la paciente.
Cirugía Conservadora vs. Mastectomía
La tumorectomía (o lumpectomía) consiste en extirpar únicamente el tumor junto con un margen de tejido sano alrededor. Múltiples estudios clínicos a largo plazo han demostrado que, cuando se combina con radioterapia, la cirugía conservadora ofrece tasas de supervivencia exactamente iguales a las de una mastectomía radical (extirpación completa de la mama). La decisión depende del tamaño del tumor en relación con el volumen de la mama, la presencia de mutaciones genéticas (como BRCA1/BRCA2) y la preferencia de la paciente.
Evaluación Axilar (Ganglio Centinela)
El cáncer de mama tiende a diseminarse primero hacia los ganglios linfáticos de la axila. Para determinar si esto ha ocurrido, se realiza la biopsia del ganglio centinela. Mediante un trazador radiactivo o colorante, identificamos el primer ganglio que drena la mama. Si este ganglio está libre de cáncer, se evita la disección axilar completa, previniendo secuelas severas como el linfedema (hinchazón crónica del brazo).
Radioterapia Adyuvante
Si te sometes a una cirugía conservadora, la radioterapia es un paso obligatorio. Utiliza rayos X de alta energía para destruir cualquier célula cancerosa microscópica que pudiera haber quedado en el lecho tumoral. Las técnicas actuales de intensidad modulada (IMRT) permiten concentrar la dosis en el tejido objetivo, protegiendo órganos vitales como el corazón y los pulmones.